viernes, 25 de noviembre de 2011

A ese hombre

 

Pienso en ese hombre que besa como si el mar fuera a
desbordarse, que siembra su sonrisa en mi piel con la altivez de
la espiga, que dibuja mi soledad sobre la niebla.
Pienso en ese hombre, dócil a mis ojos, fiel, pleno, íntegro.
En su vuelo humedecido sin tiempo y sin espacio.
Como primavera sobre el trigo del otoño.
Pienso en ese hombre que inventa soles, aguas de seda al tacto
y una verdad sencilla para amarme.
Ese hombre cierto, inconstante, mío.
En el callado temblor de sus latidos, en sus ojos de oscuros
desafíos.
Pienso en ese hombre que me espera con dulce arrobamiento.
En su cabello de trigo que me inunda en un pleamar de pétalos y
trinos.
Ese hombre:
Sol salvaje, río de música y silencio, pájaro en el alba.
Pienso en ese hombre y hay aroma en la música y color en el
aroma, claveles recién abiertos y flores niveas en mis sueños.

Yanira Soundy

1 comentario:

Ernesto. dijo...

Buenos días amiga, me alegro de contactar. Lo primero decirte que me gusta ese poema que has publicado al principio de tu blog, natural y sentido.

Lo segundo es que el post Privacidad no está basado en ningún enfado, sí en la sorpresa que relato en el mismo...

Agradezco tu consejo de como entrar a leer en los blogs sin ser “detectado”. Eso de los contadores que señalas es serio y debía ser advertido a quienes lo tienen instalado. En cuanto al primer punto, el de entrar con garantías de privacidad, hay un sistema infalible, dejar de seguir, entrar y leer los blogs que tengan instalado dicho mecanismo.

He entrado tres veces seguidas en tu blog y he quedado marcado en él... país, lugar, hora, segundos, ¿tengo necesidad de ello? ¿sirve para algo al titular del blog? ¿por qué debería ponerme en evidencia cuando lo natural es que entre cuantas veces quiera sin tener que dejar huella...

Un abrazo lunallena.