
viernes, 26 de diciembre de 2008
A pesar

La vida
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Mal sueño

viernes, 12 de diciembre de 2008
Fuera cadenas y mascaras

lunes, 8 de diciembre de 2008
El dolor me ha visto

sábado, 6 de diciembre de 2008
Cerrando circulos

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Cuando nadie me ve
¿Cuántas veces tuve miedo a perder?
¿Cuántas veces me he equivocado?
¿Cuántas veces me he arrepentido de cosas que he dicho?
¿Cuántas veces no me he dado cuenta de lo que perdí?
¿Cuántas veces he tenido ganas de irme lejos de aquí?
¿Cuántas veces me he tropezado con la misma piedra?
¿Cuántas veces he amado sin que me amen?
¿Cuántas veces te he esperado?
¿Cuántas veces he callado para no herir?
¿Cuántas veces te he escrito algún poema?
¿Cuántas veces me he hecho a un lado?
¿Cuántas veces he pensado en los demás antes que yo?
¿Cuántas veces he tenido la felicidad?
¿Cuántas veces te he pensado?
¿Cuántas veces una canción me recordó a ti?
¿Cuántas veces no he sabido dónde estoy?
¿Cuántas veces he sentido la vida?
¿Cuántas veces he luchado por lo que quiero?
¿Cuántas veces?
Y así….
Podría seguir con miles de preguntas…
Y a la misma conclusión llegare….
Todas esas veces………….
Forman parte de mi vida, y no sabré nunca contarlas…
y ni quiero ni siquiera saber cuantas veces fueron.....
jueves, 4 de diciembre de 2008
Vida

miércoles, 3 de diciembre de 2008
Simplemente una mujer

viernes, 28 de noviembre de 2008
Amiga me siento asi

Pérdida entre sombras buscándote,
Nadie sabe cuanto tiempo te busqué,
Quizá nunca te dije la mejor palabra,
Entre mares de gente me siento sóla,
Tiempos de oscuridad atrapan mi ser,
Tu recuerdo vive como una melodía en mi mente,
jueves, 13 de noviembre de 2008
Todo tiempo tiene su encanto

Dicen que a cierta edad las mujeres nos hacemos invisibles, que nuestro protagonismo en la escena de la vida declina y que nos volvemos inexistentes, para un mundo en el que sólo cabe, el ímpetu de los años jóvenes.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Busco un corazón

Busco un corazón fuerte,
Busco un corazón con un ritmo que sea ligero,
Busco un corazón estable;
Busco un corazón que simplemente ame,
Busco un corazón especial...
Hay que luchar por los sueños.

Si pudieses elegir

Si pudieses elegir qué vida vivir,
¿cómo sería?
Si pudieses elegir tu entorno,
¿cómo se vería?
Si pudieses elegir las personas con las cuales relacionarte, ¿quiénes serían?
Si pudieses elegir tus actividades,
¿qué estarías haciendo?
Si pudieses elegir tus pensamientos,
¿qué pensarías?
Si pudieses elegir tus sentimientos,
¿cómo te sentirías?
Si pudieses elegir tus prioridades,
¿cuáles serían?
Si pudieses decidir comprometer tu tiempo, tu energía y tu capacidad con algo,
¿qué sería?
Si pudieses elegir cómo utilizar el próximo instante,
¿qué harías con él?
¿Qué harías, Si supieses que todas tus decisiones, a cada instante, ante cada circunstancia, moldearían y darían forma a la vida que vives?
La buena noticia es que tú puedes decidirlo,
ahora y en cada uno los instantes por venir.
Y cada una de esas elecciones dará como resultado la vida que vives.
Gabriel Sandler
lunes, 10 de noviembre de 2008
El hada y el pastor
domingo, 9 de noviembre de 2008
Desafiando a la vejez

Gioconda Belli
sábado, 8 de noviembre de 2008
Instrucciones para dar cuerda a un reloj.

viernes, 7 de noviembre de 2008
Tantas cosas he hecho por ti.

Tantas cosas he hecho por ti,que tengo que cuidar que su recuento, no te suene a reclamo;
El aguila y el halcon

Cuenta una vieja leyenda sioux que una vez llegó hasta la tienda del brujo más viejo de la tribu una pareja de enamorados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.
jueves, 6 de noviembre de 2008
El misterio del elefante

Cuando era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de ellos eran los animales, y dentro de ellos, mi preferido era el elefante.
Durante la función, la enorme bestia impresionaba a todos por su peso, tamaño y, sobre todo, por su descomunal fuerza. Pero, después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, uno podía encontrar al elefante detrás de la carpa principal, atado, mediante una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
La estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera, apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente: ¿Por qué el elefante no huye, arrancando la pequeña estaca, con el mismo esfuerzo que yo necesitaría para romper un palito de fósforos?, ¿Qué fuerza misteriosa lo mantiene atado, impidiéndole huir?
Tenía unos siete u ocho años, y todavía confiaba en la sabiduría de las personas grandes. Pregunté entonces a mis padres, maestros y tíos, buscando respuestas a ese misterio.
No obtuve una respuesta coherente (la edad no es un impedimento para percibir la coherencia, o la falta de ella, en lo que la gente nos dice).
Alguien me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: -Si es cierto que esta amaestrado, entonces…
¿Por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta que me satisficiese.
Con el tiempo, me olvidé del misterio del elefante y la estaca…y sólo lo recordaba cuando me encontraba con gente que me daba respuestas incoherentes, por salir del paso, y, un par de veces, con otras personas que también se habían hecho la misma pregunta. Hasta que hace unos días, encontré una persona, lo suficientemente sabia, que me dio una respuesta que al fin me satisfizo: ‘El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca toda su vida desde que era muy pequeño’.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño elefantito, con sólo unos días de nacido, sujeto a la estaca. Estoy seguro que en aquel momento el animalito empujó, jaló, sacudió y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo librarse. La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Podría jurar que el primer día se durmió agotado por el esfuerzo infructuoso, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que seguía… Hasta que un día, un terrible día, el animal aceptó su impotencia, y se resignó a su destino. El elefante dejó de luchar para liberarse. Este elefante enorme y poderoso no escapa porque cree que no puede hacerlo. Tiene grabado en su mente el recuerdo de sus, entonces, inútiles esfuerzos, y ahora ha dejado de luchar, no es libre, por que ha dejado de intentar serlo. Nunca más intentó poner a prueba su fuerza.
Cada uno de nosotros somos un poco como ese elefante: vamos por el mundo atados a varias (cientos) de estacas que nos restan libertad.
Vivimos creyendo que ‘no podemos’ con un montón de cosas, simplemente porque alguna vez probamos y no pudimos.
Grabamos en nuestra mente: No puedo… No puedo y nunca podré.
Crecimos portando ese mensaje, que nos impusimos a nosotros mismos, y nunca más lo volvimos a intentar.
La única manera de saber cuáles son nuestras limitaciones ahora, es intentar de nuevo, poniendo en el intento todo nuestro corazón.
¡Espero que esta simple historia te cargue de energía como para creer que en la vida no hay imposibles!
Jorge Bucay
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Marioneta de trapo

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero, en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón…
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida.
Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres.
Gabriel García Marquez
martes, 4 de noviembre de 2008
¿Te arriesgarias?

porque el peligro más grande en la vida es no arriesgarse.
La persona que no arriesga,
no hace,
no tiene,
no pretende,
no anhela…
y alegrías pero te estarías perdiendo de aprender,
sentir,
cambiar,
crecer,
amar y
vivir…
SOLO UNA PERSONA QUE SE ARRIESGA ES LIBRE.
¿TE ARRIESGARIAS A CORRER RIESGOS?
lunes, 3 de noviembre de 2008
¿Que es la felicidad?

Al fin y al cabo, ¿qué es la felicidad?
La leyenda de los sentimientos
